¿Notas que tu caldera no funciona como siempre? ¿En la última revisión el técnico te dijo que la caldera ya está algo vieja y en cualquier momento se romperá del todo? Llega el verano y piensas: ya la cambiaré, si el agua caliente funciona…
Pasan los meses y ¡sorpresa! Tu caldera no funciona, estás en pleno invierno y tienes que cambiar la caldera. Problema: todo el mundo ha hecho lo mismo y ahora te toca esperar unos días para poder instalarla.
¡Por eso te explicamos las ventajas de instalar tu nueva caldera en verano!
- Disponibilidad de tiempo: los técnicos de gas e instaladores suelen estar más tranquilos en verano. No tendrán tanto plazo de espera para realizar el trabajo (aunque nosotros solemos dar como máximo dos días para quedar para la instalación ;-)). A esto hay que sumarle las vacaciones escolares y de trabajo y jornadas laborales más cortas.
- La instalación es más cómoda: en verano no necesitas la calefacción y, si tiene que quedarte uno o dos días sin agua caliente, el agua fría no molesta tanto como en invierno.
- Lo mismo sucede con las instalaciones nuevas o modificaciones. En verano es más fácil organizarlas y dan menos problemas.
- Preparación para la temporada frío: Cambiar tu caldera durante el verano garantiza que tu sistema de calefacción esté en pleno funcionamiento justo a tiempo para cuando las temperaturas comiencen a descender.
Si no sabes qué caldera es la que necesitas.
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¡Lo mismo sucede con el mantenimiento!
Realizarlo en verano hace que llegues al frío ya con la instalación preparada y no tengas problemas cuando pongas la calefacción. Y ya sabes lo importante que es hacer un mantenimiento anual de tu caldera.
Si necesitas un presupuesto para el cambio de caldera o el mantenimiento de tu instalación, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. ¡Estamos aquí para ayudarte!


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